Whisky japonés milagro o dedicación

Whisky japonés milagro o dedicación

Last Updated on 13 marzo, 2024 by MigS

Whisky japonés milagro o dedicación. Whisky japonés milagro o dedicación. Aunque muchos creen que el mejor whisky del mundo es el escocés, otros países le han tomado la delantera

Whisky japonés milagro o dedicación

Hoy queremos hablaros de uno de los licores que más expectación ha generado estos últimos años, el whisky japonés. Habéis leído bien, la popular bebida de origen escocés ya no solo es patrimonio de la Gran Bretaña y aledaños. El país del sol naciente se ha convertido en un productor excepcional de whisky. El whisky japonés no se trata solo de una mera opción, sino que es una apuesta segura.

Por lo general, cuando una persona oye hablar de whisky, enseguida le vienen a la cabeza Escocia e Irlanda. Si bien es cierto que esta bebida es originaria de esas tierras, la realidad es que hay otros países productores. Todo aficionado al «agua de vida» conoce bien los whiskies de EE.UU., de Canadá y, cómo no, el whisky japonés. Lo que no muchos saben es que el whisky japonés se ha convertido en el principal referente a nivel mundial.

Evidentemente, no nos referimos a la capacidad productiva del whisky japonés, sino más bien a su calidad. Para que se puedan hacer una idea, el pasado 2015 el mejor Whisky del mundo fue un whisky japonés. Según la Biblia del Whisky, elaborada Jim Murray, el escocés ya no es el mejor del los whiskies. Si el pasado año triunfó el japonés Yamazaki, este 2016 le ha tocado al canadiense Crown Royal. Este dato pone de manifiesto dos hechos evidentes. Que países tradicionalmente no productores de whisky se han puesto las pilas y que Escocia se ha dormido en los laureles.

El whisky japonés no es fruto del azar

¿Pero cómo ha sido posible que un whisky japonés se encumbre como el rey de los whiskies? Pues muy sencillo, con esfuerzo y dedicación. Alcanzar el éxito resulta de sumar trabajo duro, cariño en lo que uno hace y algo de suerte. Los milagros no existen y el caso del whisky japonés no es una excepción.

La expansión del whisky en Japón no fue, ni mucho menos, fruto del azar, sino del entusiasmo de un empresario. La historia del whisky en el país del sol naciente tiene un nombre propio, Shinjiro Torii. En el año 1879 nace en Osaka un niño que, con el paso de los años, acabaría convirtiéndose en el padre del whisky japonés. Con tan sólo 13 años de edad, el joven Shinjiro se introdujo en el mundo de los licores y sus mezclas. Mientras desarrollaba su actividad como ayudante en un comercio, Torii tuvo contacto con licores foráneos y quedó prendado de ellos. Sus variados matices de sabor llevaron al curioso japonés a educar su paladar para lo que sería su principal empresa: elaborar el mejor whisky del mundo.

La afición y el afán de Shinjiro por lograr su objetivo le llevó a crear su propia empresa. En 1899 nacía ‘Torii Shoten’, tienda especializada en la producción y venta de vinos. Tan sólo 8 años después, Torii Shoten lanzaba al mercado el vino Porto Akadama, el primer vino dulce occidental elaborado en la isla oriental. Akadama cosechó un éxito inusitado, dando alas a Shinjiro para cumplir su sueño.

En el año 1923 surgió el gran reto

Crear un whisky japonés de malta único y original. Ése sería el principal objetivo de Shinhiro Torri. Nadie confiaba en esta apuesta, pues no creían posible elaborar un whisky de verdad fuera de Escocia e Irlanda. El tesón de Shinjiro le llevó a contratar los servicios del químico nipón Masataka Katetsuru. Éste había viajado a Escocia años antes para descubrir los secretos del whisky, bajo mandato de la casa Settsu Shuzo. Aunque la compañía Settsu nunca salió adelante, afortunadamente, el conocimiento de Masataka no caería en saco roto.

Con Masataka de la mano, Shinjiro decidió montar en 1924 una destilería en Yamazaki, territorio popular por sus magníficas aguas. Allí nació la marca Suntory que, en 1929 daría a luz el primer whisky japonés 100%, el Shirofuda. Lastimosamente, el empeño de Shinjiro y el conocimiento de Masataka no fueros suficientes para que Suntory calase en el consumidor japonés. Su precio, similar al de los escoceses, y su potente sabor minaron su expansión entre el público.

La perseverancia de Shinjiro llevó a Suntory a lanzar, en 1937, el whisky japonés que éste tanto había deseado. Kakubin era sinónimo de éxito y realidad, ya nada volvería a ser igual. Tras el éxito obtenido por el considerado como primer Whisky japonés, Masataka Katetsuru rompe con Shinjiro y monta Nippon Kaju. La nueva destilería fue un éxito absoluto y, a día de hoy, bajo la marca Nikka, domina el mercado junto a Suntory. La competencia entre Suntory y Nikka sirvió de caldo de cultivo a la aparición de nuevas destilerías de whisky japonés.

El premio al empeño, paciencia y constancia de Shinjiro llegaría el pasado 2003. Ese año, el whisky japonés Yamazaki de 1984 recibe el galardón de mejor whisky del mundo. No sería el único. En 2010, Suntory sería calificada por el International Spirist Challenge como la mejor destilería del año. El pasado año, como comentábamos al inicio del artículo, el Yamazaki recibía la calificación de mejor whisky del mundo. El whisky japonés se convertía así en un referente del sector.

Singularidades del Whisky Japonés

El whisky japonés es una copia «exacta» del whisky escocés. Su elaboración sigue, al rajatabla, los patrones fijados por el método tradicional de destilación del país británico. Curiosamente, en la actualidad, es éste precisamente uno de los factores que diferencian al whisky japonés del escocés. ¿Cómo es eso posible? Pues lo es porque las destilerías escocesas han modernizado diversos aspectos del sistema de destilación que han alterado el producto.

Las destilerías especializadas en whisky en Japón no sólo utilizan barricas de roble europeo y americano, sino también de mizunara autóctono. Esto confiere al whisky japonés una serie de matices que lo distinguen del resto de licores del mercado.

Otro punto interesante es que en la elaboración del whisky japonés es que utilizan casi exclusivamente cebada importada de Escocia. Además, el whisky japonés limita al máximo el empleo de turba para el secado de la cebada malteada. Por tanto, sus productos son menos turbosos que los escoceses.

Asimismo, en Japón no se mezclan whiskies de distintas destilerías, como sí ocurre en Escocia e Irlanda. Por el contrario, cada destilería crea multitud de licores single malt, lo que permite crear una amplia variedad de whiskies. Si tenemos en cuenta que en Japón el número de destilerías no alcanza la veintena, podría parecer que la producción del país es mínima. Craso error. Para que se hagan una idea, sólo en Yamazaki se pueden elaborar más de 60 tipos de whisky japonés de malta.

Destilerías de whisky japonés:

  • Chichibu
  • Eigashima
  • Fuji Gotemba
  • Hanyu
  • Hakushu (Suntory)
  • Kagoshima
  • Karuizawa
  • Kawasaki
  • Miyagikyo (Nikka)
  • Nishinomiya
  • Shiojiri
  • Yamazaki (Suntory)
  • Yamazakura
  • Yioichi (Nikka)

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